

Champaca es un homenaje a las “primeras veces” de la infancia. Es un viaje hacia la despreocupación y la felicidad de la niñez. Es la esencia de la dulzura de la que están hechos los abrazos y la felicidad de los dominos por la mañana en las pastelerías de Milán impregnada por el aroma de vainilla, almendra, pralinés y limón.
El ingrediente millesimato del que toma su nombre la fragancia es la preciosa flor del Himalaya Champaca, considerada el símbolo de la felicidad, obtenida a través de un sofisticado procedimiento de extracción llamado “Jungle Essence” que permite capturar toda la sensualidad de su fragancia